Preguntas Frecuentes sobre la Enfermedad de Alzheimer
- ¿Qué es la enfermedad de Alzheimer?
- ¿Cuáles son las etapas de la enfermedad de Alzheimer?
- ¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Alzheimer?
- ¿Existe cura para la enfermedad de Alzheimer?
- ¿Qué es la enfermedad de Alzheimer?
- La enfermedad de Alzheimer es una forma de demencia, un término utilizado para describir un grupo de trastornos cerebrales que, con el paso del tiempo, causan pérdida de la memoria y deterioro de la función mental. De hecho, la enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y afecta a aproximadamente 5 millones de hombres y mujeres en Estados Unidos.
La incidencia de la enfermedad de Alzheimer aumenta con la edad, y es muy poco frecuente entre las personas de menos de 60 años. Afecta hasta el 50 por ciento de las personas mayores de 85 años, y el riesgo se incrementa con la edad. Aunque los primeros síntomas de la enfermedad suelen confundirse con los cambios que tienen lugar durante el proceso normal de envejecimiento, es importante recordar que el Alzheimer no es un aspecto normal del paso de los años.
Los médicos y los científicos logran avances permanentes en el entendimiento de algunas de las maneras en que la enfermedad de Alzheimer afecta el cerebro, pero aún se desconoce su causa. Hable con el médico, si usted o la persona a la que le brinda cuidados presenta cualquiera de los síntomas asociados con las diversas etapas de la enfermedad, ya que hay medicamentos aprobados para su tratamiento que han demostrado retardar el progreso y la aparición de nuevos síntomas de Alzheimer.2
- ¿Cuáles son las etapas de la enfermedad de Alzheimer?
- En las personas con enfermedad de Alzheimer, los cambios en el cerebro comienzan entre 10 y 20 años antes de que se observen signos o síntomas de demencia. Con el tiempo, la enfermedad progresa atravesando tres etapas principales: leve, moderada y grave. Mediante la categorización de los síntomas que se experimentan u observan en una de las tres etapas, los médicos pueden determinar si es probable que una persona tenga Alzheimer.
Acerca de la enfermedad de Alzheimer leve: Si bien las personas que sufren de enfermedad de Alzheimer leve por lo general parecen sanas, en realidad tienen problemas para encontrarle sentido al mundo que las rodea. A menudo, toma tiempo a un observador darse cuenta de que algo anda mal, puesto que los síntomas iniciales de Alzheimer muchas veces se confunden con los cambios que se producen en el proceso normal de envejecimiento. Es importante hacer un seguimiento de los cambios en el comportamiento y hablar con el médico sobre las opciones de tratamiento para la enfermedad de Alzheimer. El diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer pueden retardar su progreso.
Acerca de la enfermedad de Alzheimer moderada: En esta etapa de la enfermedad, los procesos de deterioro que ocurren en el cerebro se agravan y se diseminan a otras áreas que controlan el lenguaje, el razonamiento, el proceso sensorial y el pensamiento. En esta etapa, los síntomas y los signos de Alzheimer se vuelven más acentuados, y pueden surgir problemas de conducta. El plan de tratamiento adecuado para la enfermedad de Alzheimer es clave para retardar el progreso de los síntomas. Hable con el médico sobre Namenda® (clorhidrato de memantina)*.
Acerca de la enfermedad de Alzheimer grave: En las etapas graves de la enfermedad de Alzheimer, el daño en las neuronas es generalizado. En este momento, generalmente se requieren cuidados permanentes. Para los amigos, los familiares y los cuidadores de enfermos de Alzheimer, esta puede ser la etapa más difícil. Las personas con Alzheimer grave pueden perder la capacidad para caminar, hablar, alimentarse y reconocer a otras personas. El plan de tratamiento adecuado para la enfermedad de Alzheimer es clave para retardar el progreso de los síntomas. Hable con el médico sobre Namenda.9
- ¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Alzheimer?
- A menudo, las personas que comienzan a sentir que algo anda mal con su memoria o su capacidad para realizar las actividades cotidianas visitarán al médico de atención primaria o al de familia, para realizar una consulta o para obtener el diagnóstico de Alzheimer. Si el médico de familia sospecha demencia, quizás derive al paciente a un neurólogo o psiquiatra geriátrico que se especialice en diagnosticar la enfermedad de Alzheimer y en tratar diferentes tipos de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer.
Pruebas y herramientas de diagnóstico
En la mayoría de los casos, el diagnóstico de Alzheimer se realiza en la etapa moderada de la enfermedad. Para efectuar el diagnóstico, los médicos utilizan una serie de pruebas y herramientas destinadas a evaluar el pensamiento, el comportamiento y la función física, ya que no existe una única escala que, por sí sola, permita diagnosticar de forma definitiva el Alzheimer.
Las pruebas diagnósticas pueden incluir:
- Prueba del dibujo del reloj
- Minievaluación del estado mental (MMSE)
- Escala de evaluación del estadio funcional (FAST)
La información obtenida a partir de estas pruebas ayuda a determinar si una persona tiene enfermedad de Alzheimer, con una tasa de exactitud de alrededor del 90 por ciento. Los médicos determinarán que son altas las probabilidades de que una persona tenga enfermedad de Alzheimer cuando los resultados de estas pruebas muestren que él o ella presenta:
- Demencia confirmada por exámenes médicos y psicológicos
- Problemas en al menos dos áreas del funcionamiento mental
- Pérdida progresiva de la memoria y otras funciones mentales
- Síntomas que comenzaron entre los 40 y 90 años
- Ningún otro trastorno que pueda justificar la demencia21
- ¿Existe cura para la enfermedad de Alzheimer?
- Namenda puede ayudar a retardar los síntomas progresivos asociados con la enfermedad de Alzheimer. Namenda es seguro y eficaz cuando se toma solo o en terapia combinada con otros medicamentos para el Alzheimer, y su tolerancia es excelente. Namenda es la única opción aprobada y recomendada para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer de moderada a grave.1, 13 Lamentablemente, no hay en la actualidad un tratamiento disponible que detenga por completo los cambios progresivos y perjudiciales que ocurren en el cerebro de la persona diagnosticada con Alzheimer.